¿Qué es la plusvalía municipal? Claves para su comprensión

plusvalia municipal

Reclamación plusvalía municipal

La “plusvalía municipal” es el Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU), regulado en el Real Decreto Legislativo 2/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales.

Es un tributo de los Ayuntamientos que les permite gravar el incremento de valor que experimenten dichos terrenos y se ponga de manifiesto como consecuencia de la transmisión de la propiedad por cualquier título o de la constitución o transmisión de cualquier derecho real de goce, limitativo del dominio, sobre los referidos terrenos (artículo 104 del Texto Refundido de la Ley de Haciendas Locales).

Uno de los puntos de controversia en cuanto a la idoneidad del mismo es que por transmisión se entienden los siguientes actos: compraventa, donación, adquisición por herencia, y también la constitución o transmisión de cualquier derecho real de goce limitativo del dominio (usufructo, derecho de habitación, etc.).

El impuesto es a cargo de quien transmite (excepto en el caso de una herencia), por lo que es éste quien paga la plusvalía municipal al Ayuntamiento del municipio donde se encuentra el inmueble.

De acuerdo al hecho imponible del impuesto, se desprende que uno de los elementos que configuran la plusvalía municipal es el incremento de valor del terreno y el impuesto se calcula a partir del valor catastral del suelo, considerando una revalorización anual “automática”, que viene predeterminada por la correspondiente ordenanza municipal, sobre la que se aplica un tipo que puede llegar a ser de hasta el 30%.

Sin embargo, dicha cuantificación se ha venido aplicando con independencia de la existencia o no de un incremento del valor del terreno transmitido. Es decir, en supuestos en los que el propietario se ve obligado a vender su vivienda por un valor inferior al de adquisición, al haberlo adquirido en los años inmediatamente anteriores a la crisis, generando así una pérdida, se ha aplicado igualmente el gravamen.

En este sentido, los Tribunales Contencioso-administrativos de Cataluña y Madrid en sus sentencias de 21 y 24 de abril de 2014 respectivamente, concluyeron que cuando se acredite y pruebe que en el caso concreto no ha existido, en términos económicos y reales, incremento de valor alguno, la plusvalía municipal no podrá exigirse, pues al faltar un elemento esencial del hecho imponible no puede surgir la obligación tributaria. Múltiples fallos previos y posteriores coinciden en sus pronunciamientos.

Dichos tribunales consideran, además, que exigir el pago de la plusvalía municipal en estos supuestos (transmisión con pérdida) sería una vulneración del principio de capacidad económica consagrado en el artículo 31 de la Constitución Española.

Reclamación de la plusvalía municipal

En conclusión, estas sentencias y las que puedan venir en este sentido, pueden servir para impugnar las liquidaciones de plusvalía municipal que hubieran podido ser satisfechas en ventas o daciones en pago de inmuebles con pérdidas. Si bien, deberá atenderse, caso por caso, al periodo de prescripción que pudiera ser aplicable, al procedimiento concreto que se hubiera seguido en cada caso para el pago de la plusvalía, y al carácter objetivo de la pérdida.

 Igualmente, y por los mismos motivos expuestos anteriormente, en caso de realizar una venta con pérdidas, podrán recurrirse las solicitudes de liquidación de la plusvalía municipal exigidas por los Ayuntamientos, las cuales aún no se hayan satisfecho, con el fin de lograr la anulación de las mismas.

Lo más adecuado por tanto es contar con profesionales que puedan ayudar a clarificar vuestra situación. Si crees que es tu caso, no dudes en contactar con nuestro despacho profesional.

Comunicación¿Qué es la plusvalía municipal? Claves para su comprensión

Related Posts